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miércoles, 18 de mayo de 2011

Mi Familia Cántabra, EL PIÉLAGOS

Este finde nos fuimos a Cantabria como había anunciado. El viernes salimos hacia Santander quien les castiga periódicamente con su diario digital y la "Bicivampiro", como la llama mi padre después de que su bolsillo sufra cada luna llena. Íbamos a participar en la primera carrera del circuito Asturcántabro, el Trofeo de San Isidro, en Mazcuerras.  Qué nervios!!!!!


Mucha tensión inicial por la falta de entrenamiento antes de la prueba: el viernes porque tenía clases y además volaba a la Península justo después de almorzar. Y el sábado por la mañana porque como dicen por allí, "jarreaba", llovía en plan exagerado. Además Pinito tenía que pasar por la Sala de Urgencias tras una caída en una cicloturista de Telde de cuyo nombre no quiero acordarme. En resumen, que hasta el mismo domingo no toqué la bicicleta sino en la maleta, llevándola de un lugar para el otro. No se me quitaba de la cabeza que eran muchos días sin subir a la bici.


Ahora bien, tengo que reconocerlo, fue llegar el sábado por la tarde a Suances para ver la carrera de las escuelas, y se me olvidó todo. Tarde primaveral en la que me encontré con mi familia de Cantabria: EL PIÉLAGOS. Como en una familia sobran las palabras aunque haya transcurrido tanto tiempo entre nosotros. Todos nos conocemos y sabemos de nuestras limitaciones y virtudes. Entre charlas sobre los resultados del Giro, tubulares, entrenos y últimas averías, nos contamos la vida, corredores, padres y entrenadores. Es como estar en casa con los tuyos, aceptado por gente de tu mismo mundo y en dónde existe tanta competencia y logros.


Al margen de todo ello, la carrera en Suances era organizada por la Peña Iván Gutiérrez, ciclista del equipo Pro Tour Movistar, campeón actual de España,  que se presentó y entregó personalmente parte de los trofeos a los ciclistas vencedores, momento aprovechado por el pedaleante que les escribe para retratarse con él.

El domingo por la mañana a las nueve (Qué lujo de horario!)  Moli nos fue recogiendo en la furgoneta, y mientras circulábamos por la carretera de la prueba, a la vez comentaba el recorrido. Se trataba de unos 40 Km. con arranque y finalización en Mazcuerras, bonita población de la Comarca del Saja, que debíamos recorrer mediante tres vueltas al circuito programado horas después.


Perfil llano y corto pero que precisamente debido a sus características se realizó a un ritmo intenso, con cierto viento que dificultaba las escapadas. Buen trabajo del equipo controlando los puntos fuertes del pelotón y los múltiples ataques, aunque a la llegada se produjera una escapada no neutralizada de dos corredores. Fueron esos dos corredores, uno del Gijón Las Mestas y otro del Feve quienes ocuparon el pódium en ese orden. El tercer puesto para Manu del Piélagos.


Por mi parte fue una carrera muy poco pensada, con poca cabeza, intentando la escapada donde no la había. Me pudieron los nervios y el hambre de esforzarme a lo loco dónde no debía. Al final llegué en mitad del pelotón.

Tras la entrega de trofeos nos invitaron a un asadero en la posada familiar de uno de los miembros del equipo, La Socarreña, lugar guapísimo en el que entre chuletas, pinchos de tortilla, pulpo,... pasamos un fantástico rato.

Hubo ocasión de hasta estrenarme jugando a los bolos, deporte que en Cantabria tiene mucho  seguimiento y que nos distrajo del mal resultado y nos permitió echarnos unas risas.

Ya hoy los echo de menos! Un abrazo muy grande a toda la FAMILIA DEL PIÉLAGOS !!!!

lunes, 14 de febrero de 2011

EN FAMILIA


Las siete y cuarto de la mañana de un domingo. Algo de sueño, pero no pienso en él, sino en el buen momento que voy a tener en breve sobre la bicicleta. Desayuno y voy poco a poco bajándome de la nube que me dice “Qué bien se está en la cama un domingo”, mientras percibo los pocos ruidos del despertar del barrio donde vivo.

Saboreo cada uno de los alimentos considerando que son el combustible necesario para lo que viene un par de horas después. Repaso el equipo: casco, gafas, bidones, chubasquero,… y me dirijo hacia el local del Club, en el que me encuentro con mi familia deportiva del Bicitel.

Allí nos reunimos entre saludos y bromas a las ocho y cuarto, salvo algunos retrasos: Je,je... El frío húmedo de la calle se acentúa con lo nublado que ha amanecido, por lo que Ñito nos reparte a todos abrigos nuevos: Qué bien sientan los regalos !!!

La grupeta de ayer por la mañana son ocho ciclistas acompañados técnicamente desde los vehículos por Ñito, Fernando y Juan Luis, que desde los coches nos echarán una mano con el avituallamiento y los consejos. Nos dirigimos hacia el norte la isla, San Felipe, en Guía. Una ruta con muy poca dificultad. Algún repecho sin importancia, Jinámar, pero la mayoría llano.

Repiqueteos metálicos al ajustar las calas y cambiar los piñones a la salida del Parque de San Juan. Ya durante la marcha, relevos sordos y ordenados con una única respiración caliente y rítmica. Llegada a San Felipe, algo de estiramiento, comentarios sobre las incidencias y, tras haber realizado las cargas y descargas que pedía el cuerpo, vuelta a la bici.

En el regreso, con la impresión motivadora aún de ser todos partes de una misma máquina, finalizamos la jornada subiendo El Goro, para completar los kilómetros con calidad. La Carretera del Goro es un repecho bastante duro al principio pero que a medida que avanza va suavizándose hasta un falso llano.  Al terminar la subida nos reagrupamos todos y regresamos al local del Club en pelotón.

Qué duda cabe que una parte muy importante del trabajo de un ciclista es el entrenamiento individual y hasta el colectivo, trabajando habilidades de cooperación y coordinación en este deporte de equipo. Pero por encima de eso: Qué estímulo circular en conjunto!! Qué motivador resulta contar de vez en cuando con el apoyo de otros, que además de comprenderte y acompañarte, quieren superarse y sentirse bien sobre la bici como tú !!!

A la llegada al local nos esperaban unos dulces de pan de huevo geniales. Bromas, risas, estiramientos y la sensación de haber disfrutado un domingo a nuestra manera. En familia de ciclistas.