jueves, 14 de julio de 2011

CON LA MOSCA EN LA OREJA TRAS EL CICLOCIDIO

                                                                                                                                                              Pinito mirando el Teide desde La Orotava

Después del ciclocidio perpetrado en la última participación en la Copa Cabildo de Tenerife no me apetecía volver al lugar donde acaecieron los hechos.

La prueba anterior del trofeo chicharrero tuvo el mismo final de meta, La Orotava. A dos kilómetros de la llegada sufrí un contratiempo que a poco estuvo de romperme la bici y la cabeza. Al final poco: Dislocación del pulgar de la mano izquierda, hematoma y herida en la rodilla derecha, rotura de los frenos y manetas de Pinito y cabreo monumental mezclado con el deseo sincero de que el responsable padeciera una invasión repentina de ladillas en su escroto. Hasta tal punto llegó la cosa que no quise pasar a tecla digital los lagartos que corrían por mi lengua tras esa prueba, sino dar algo de tiempo para la reflexión.

El guión ese día como en el de este domingo pasado no tenía porqué ser muy distinto de lo habitual. Recorrido de la mayor parte de la prueba con el pelotón general. Una vez cerca del final, los que hubiéramos aguantado el ritmo vivo y no sufriéramos percances, tendríamos la posibilidad de demostrar el estado de fuerzas y habilidades de cada uno en ese último trayecto. En aquella ocasión sin embargo, un "empujón fortuito", o una "impericia casual", de un élite, compañero de equipo de mi rival directo, trajo consigo una caída importante y determinante.

Por eso, esta vez estaba con la mosca detrás de la oreja.

El recorrido de nuestra categoría como en la última vez se desarrollaba por el norte de Tenerife: Icod de los Vinos, Garachico, Los Silos, Buenavista del Norte, La Guancha, San Juan de Las Ramblas, Los Realejos, Puerto de la Cruz y La Orotava.

Pues lo dicho. Todos los cadetes con la "estrategia de la garrapata", es decir, abrigados y agarrados al pelo del pelotón general hasta unos kilómetros antes de finalizar la prueba. Solo quedábamos al final en cadetes Daniel Pérez del Almacenes y el que les escribe del Bicitel. Cuando me percaté de que pese a rodar en el llano se iba rezagando paulatinamente el corredor del Almacenes. Dudé pero al sentirme tan bien de piernas apreté y opté por acoplarme a un grupo que progresaba muy bien. Juan Mesa, destacado ciclista élite  fue la cabeza de cuña que nos hizo volar.

Me las prometía felices, quizás en un exceso de confianza. En la cuesta final y a muy poco de la llegada, Daniel del Almacenes no sólo surgió junto a mi posición, sino para mi sorpresa, le quedaban suficientes energías para dejarme atrás y lograr la victoria.

Quién dijo que ya esto estaba en el bolsillo? Se ha puesto el Trofeo en cadetes al rojo vivo cuando quedan aún dos pruebas. Uffff! Qué emoción!! Eh?

Decepción porque finalmente no pudo ser pese a encontrarme muy bien físicamente, pero ya con nuevos objetivos y renovada ilusión. Este finde Campeonato de España en Caspe, Zaragoza; y a partir del lunes, nuevo escenario de carreras. Hasta la finalización del verano tendré como punto de operaciones Santander y vestiré los colores del Piélagos en los torneos del norte de la península. A la conquista del "lejano norte" con Pinito y mis bártulos.

Por último no quiero acabar mi reseña de hoy sin tener una mención muy especial a Nicolás Santana Melián, NICO. Policía Local de Telde que falleció este sábado pasado. NICO no sólo colaboraba y echaba una mano frecuentemente en todas las pruebas ciclistas que se celebraban en Telde, sino que era una persona inteligente y cercana que me ha dejado una huella de buena persona, ya fuera con unas palabras de ánimo, con una broma o mediante una reflexión agradecida.

NICO DESCANSA EN PAZ.

sábado, 2 de julio de 2011

EL CICLISMO DE CERCA. Y TAN DE CERCA!



Ten paciencia. Espera que te cuente un par de impresiones y te pongo abajo un enlace para que sigas viendo la segunda parte del Informe Robinson: Cerca del ciclismo.

La verdad que está guapísimo. A que sí? Lo he visto ya tres veces y aún se me ponen los pelos de punta de la emoción. Estaba en ello cavilando y consideré que si lo piensas bien y salvando las respetables diferencias de edad, kilómetros, capacidad de sufrimiento, profesionalidad,... Se trata del retrato cotidiano de lo que hace uno durante todo el día. Lo que pasa que en el caso mío, en plan doméstico, sin primeros planos con fondo desenfocado y sin banda sonora.


Después de ocho o nueve horas entre algodones, la musiquilla del móvil me despierta con una melodía, que  aunque suela cambiarla por las noches con cierta frecuencia para que me traiga a este mundo de la forma más angelical y relajante posible, por las mañanas inexorablemente se transforma en sintonía diabólica, estridente y puñetera. Con esa mezcla de deseos perturbadores, de ensoñaciones que aún zumban y de la entrada paulatina de las expectativas del día, me quito las telarañas del sueño en el baño.

 

Ya el estómago se ha desperezado y me toca a la puerta. Pongo en marcha el mp3 y le doy al "on" del pelador de frutas manual con cuchillo, del exprimidor de naranjas a partir de muñeca giratoria y de la tostadora que calienta las rebanadas sobre las que volcaré algo de mermelada. Termino preparando un bocata para el descanso en el instituto. Todo muy recomendable: Vitamina C, E, proteinas, hidratos de carbono, .....


Al salir del instituto y aunque haya llevado un tentempié generoso, el estómago aulla exigente otra vez. Hoy toca en el almuerzo pasta y algo de carne, con un yogurt de postre, que tengo series.  Dos horas en la carretera con entrenamiento y al llegar a casa me esperan las series de flexiones y de abdominales, para que ni el tronco ni la espalda se lleven disgustos por los kilómetros de bicicleta que la semana acumula.

No tardo mucho en ducharme con mi música otra vez y servirme una merienda pletórica de cereales. A llenar otra vez los depósitos musculares, ahora que son muy receptivos a recargarse. Mi padre esta semana lo pillé preguntando al oído de la cajera del Mercadona si no tenían tarjeta de cliente VIP.

Con las piernas en estado de queso ahumado, restan un par de horas para repasar un poco los libros de texto, hacer trabajos, tareas y abrir el tuenti para ubicarme en el mundo exterior. Por cierto ya se creó la página de los campeonatos de España de cadetes  2011, con los hoteles, perfiles de etapas, calendario de competición, ... En dos semanas estamos en Caspe, Zaragoza.

Los días de competición,  si son en la isla, en una o dos horas los hemos liquidado, pero si son en Tenerife, prepárate para necesitar tres horas en barco, una hora hasta el puerto y otra hasta el lugar de la competición. Horas y más horas desde el mediodía del sábado: hacia el alojamiento, hasta el lugar de la cena, desplazamiento a la carrera, al almuerzo, ... . No paras de hacer kilómetros, hasta llegar a casa el domingo por la tarde. Y no hay guagua desde luego, ni ducha, ni masajista esperando con sonrisa cariñosa en la habitación. Que va! Coche de equipo en el que nos apretamos equipajes, bicicletas, llantas, repuestos para previsibles averías, participantes, entrenadores y que adopta instantáneamente formato de vestuario, merendero, vehículo de avituallamiento o transporte.


Yo además añadiría al reportaje una cuestión importante y a la que no se alude sino puntualmente, la seguridad. No sólo en la carrera sino en los entrenamientos. Nos pasamos una parte importante del día entrenando en el medio más peligroso que existe en la actualidad, la carretera. Un medio en donde los accidentes y los resultados traumáticos son considerables y no me voy a poner en plan estadístico sobre la lesividad vial en la bicicleta porque seguro que algún padre va a pensárselo demasiado la próxima vez que haya que entrenar.  Somos uno de los usuarios más débiles en cuanto a seguridad vial, máxime si tenemos en cuenta que para el resto de deportes se suele  tender hacia un circuito cerrado en que se controlan las incidencias y en los que la ropa y los medios técnicos de seguridad, cascos, espalderas, ... han evolucionado acorde a las nuevas tecnologías. En el ciclismo en ruta lo que vale es el menor peso y el recorrido más espectacular. Los coches que pasan a velocidad junto a uno dando bocinazos, lo normal.

Otra cosas para añadir sería el  aspecto económico. Porque claro en un equipo pro, los gastos van por cuenta de la casa, pero en un equipo amateur como el mío tienes que encargarte tú mismo no sólo de la bicicleta, sino de su mantenimiento. Y en mantenimiento no sólo me refiero al mecánico y a los repuestos, que salen una pasta, sino hasta el masajista, el médico, la prueba de esfuerzo, el dietista, el biomecánico,... Y a mi hermano con su coche que lo tengo toda la semana que si la llanta, que si la cadena, que si los neumáticos, ...

Y a todas estas, mi categoría es de cadetes, los chiquitines del espectáculo en estas islas alejadas del mundo de las dos ruedas sin motor. El año que viene paso a juveniles y las horas de entrenamiento, de alimentación, de idas al mecánico y de carretera se doblarán. Habrá que hacer malabarismos para compaginar todo con los estudios, esos que previsiblemente me darán de comer.

Y pese a todo,  me he sentido genial al ver el vídeo, me brincan las endorfinas y me dan unas ganas tremendas de saltar sobre la bici y tragarme la isla a pedaladas al apreciar cómo voy recalando a este deporte apasionante, en el que descubro amigos, alegrías y las motivaciones que suponen un reto decisivo.

Aquí el enlace de la segunda parte. Que lo disfruten!!!! .

lunes, 27 de junio de 2011

GRAN PREMIO EL CONDADO, CAMPEONATO DE GRAN CANARIA

                                                                                                                                                                Foto: Alberto Ramos Monagas

Ayer por la mañana, igual que casi toda la semana pasada, amanecí bañado en sudor sobre la cama de mi habitación, que hace las veces de ocasional sauna turca.  Muchas motivaciones personales y deportivas para soportar el bochorno que me hunde en una enorme pachorra al comenzar el día. Estrenando los primeros momentos vacacionales, evitaba pensar en el balde de agua que me quedaba que sudar ayer en una de las carreras más importantes de la temporada: El Gran Premio del Condado, Campeonato Insular de Gran Canaria.

El Gran Premio del Condado es una carrera que se inicia y finaliza en Telde, discurriendo por el resto de la comarca sureste de la isla: Ingenio, Agüimes y Santa Lucía. La meta está en la Plaza de San Juan, ni a trescientos metros de mi instituto, de mi colegio, del parque en el que voy a correr y hasta de donde vivo. O sea, que iba a correr supermotivado, para disputar en casa el que debía ser el campeón de mi categoría en Gran Canaria y en un recorrido en que las curvas, los toboganes y las dos rampas que realizamos, La Era y Las Crucitas, son como de mi familia.  Aprovecho para dejar en este enlace las coordenadas de la carrera para los más rigurosos.

A las diez de la mañana y en el merendero de Agüimes casi no llegamos a la salida los cadetes del Bicitel. Por muy poco no nos quedamos fuera de la carrera debido a la velocidad tan bestial del pelotón.  A las prisas, nos bajamos como tiros del coche del Bicitel, montamos las bicicletas en un pis pas, y no fue sino saltar al asfalto cuando el juez nos dio la salida. Ufffffffffffffffffffffffffffff! Por muy poco! Vaya stress para comenzar. Y eso que me faltaba el muelle y el cierre de la rueda delantera. Lo encontré milagrosamente en el portabultos del coche y zas, en nada enroscadas ambas piezas y en ruta.


Habíamos tenido mucha suerte y ya me encontraba rodando a ritmillo. Además, ayer el día tenía un solajero mucho más cómodo y suave. La ventolera habitual de la zona había sustituido a la ola de calor del resto de la semana y ya ni recordaba los entrenamientos a 38º en los que llegué a pensar si se habría escurrido definitivamente la capa de ozono en Gran Canaria.


Rápidamente nos organizamos en distintos grupos dependiendo del saldo de energías de cada uno y conformamos un pelotón estirado y disgregado. A la llegada a la Rotonda de Juan Grande detención total por la Guardia Civil. No me lo podía creer. Y esto? Los directores de equipo se llevaban las manos a la cabeza. La Guardia Civil que si no era suficiente la seguridad. Los organizadores que si la Guardia Civil con seis motoristas no quería implicarse suficientemente. Se planteó en algunos momentos incluso suspender la carrera. Menos mal que al final imperó el sentido común y reiniciamos desde allí la carrera nuevamente. Un espectáculo penoso!


Pues a la vuelta retomamos el trabajo deportivo en un pelotón que se estiró desde que enfilamos la subida de la Era del Cardón y algo más en la de Las Crucitas. Aprovechando la coyuntura tuve la suerte de integrarme en el tercer grupo de la cabeza. Una grupeta con mucha calidad  y con las ganas de todos de poder obtener un buen resultado. De ese tercer grupo salieron tres campeones de Gran Canaria en tres categorías: cadetes, máster 40 y sub23, logrando una diferencia importante de tiempo que resultó decisiva para obtener el campeonato.


Hoy, con la satisfacción de saber que tanto en los estudios como en el terreno deportivo, la temporada va respondiendo al trabajo de todo un año, considero con ilusión y cautela que aún me queda mucha ruta que pedalear: Campeonato de España, Copa Cabildo de Gran Canaria, de Tenerife y la temporada estival en Cantabria.

sábado, 18 de junio de 2011

SEGUIDOR DEL MES DE JUNIO



Han pasado muchas cosas, la principal es que he ido con los compañeros de clase, de viaje de vacaciones a Lanzarote, y he tenido quizás demasiados días de descanso. Se me notan los remordimientos?

Según he llegado me he llevado una sorpresa grata, al comprobar qué guapo es el cartel anunciador del  Campeonato de Gran Canaria de Ciclismo para la semana que viene. El que aparece arriba. A que está chulo? Habrá que ponerse las pilas!

Otra noticia fantástica fue la de haber sido seleccionado para los campeonatos de España de este año, que se celebrarán el mes que viene en Caspe, Zaragoza.

Pero vamos a lo que toca: hoy hay que iniciar el cambio del seguidor honorífico del mes. Mira que ha durado el de mayo! Abrimos oficialmente entonces el turno a la elección del seguidor del mes de junio.

Revisando las posibles preguntas, se me ocurrió una para los más avispados lectores, para aquellos que controlan hasta los últimos detalles de este blog:
En lo que llevo confeccionado este diario digital he utilizado varios dorsales producto de las distintas participaciones comentadas, pero son dos los que claramente se pueden deducir a partir del blog.

Quién será de los más rápidos en esta ocasión y enumerará los dos dorsales que utilicé durante las carreras que se contienen en este blog.

Mucha suerte a todos!!!!

Aprovecho esta entrada para dejar aquí un enlace a las fotos del reciente Campeonato de Canarias.

domingo, 12 de junio de 2011

CALIGRAFÍA DEL CAMPEONATO DE CANARIAS, CCC


Llevaba toda la semana rumiando en vísperas de la cita ciclista más importante de la temporada en Canarias: "Esta vez no va a esperar a disputarme la prueba al sprint final". "Ya van tres en que no lo consigue, sobre todo si se trata de una rampa". Y en esta ocasión: Vaya que si se trataba de una rampa!


La propuesta para el Campeonato de Canarias de Ciclismo de fondo para Cadetes era un perfil exigente  de 63,470 Kilómetros, que transita entre los municipios de Guía de Isora, Adeje y Santiago del Teide, al oeste de Tenerife.

Circuito de 2 vueltas que contenían dos puertos con desniveles en algunos momentos del 8%, Tamaimo y Santiago; y 2 bajadas rápidas y sinuosas hasta nivel de playa. La visualización de la gráfica del perfil y de las características  del trazado, daban una idea aproximada de lo duro que iba a ser el recorrido, el cual tuve tiempo de valorar desde casa a partir de las coordenadas gps  que había facilitado la organización.

Había que tener en cuenta además que si bien la realizábamos fuera del horario normal de competición, un sábado por la tarde, me venía mucho mejor, por cuanto se asemejaba más a mi rutina de entrenamiento cotidiana.

Día preferentemente nublado sin lluvia, predicho por el HTC de Santi Alemán, que a esa hora de la tarde no producía una temperatura incómoda.  

El pelotón general, al paso del arranque de cadetes junto a los máster en Guía de Isora, venía bastante diezmado por el ritmo explosivo de la cabeza y apenas contó para la prueba de cadetes.

Desde la bajada inicial nos empleamos a fondo, bailando sobre el asfalto a golpe de curvas vertiginosas. Tras los toboganes en Playa de San Juan iniciamos el primer puerto de Tamaimo. Pletóricos de fuerzas nos quedamos un grupito de tres cadetes en la ascensión: Daniel Pérez  (Almacenes Álvarez), Josué Suárez (Bicitel) y Pinito y yo (Bicitel) .

Llegando a Guía de Isora nos alcanzó un pelotón integrado por algunos élites, máster y júnior, que nos hicieron de cabeza de la grupeta en la segunda bajada hasta las playas.


Restaba tan solo el último puerto, el de Santiago-Guía de Isora. Cinco kilómetros en los que nos quedamos los dos cadetes del Bicitel y el júnior y cadete del Almacenes.

Tomó la iniciativa el ciclista júnior del Almacenes, Julián Gómez. Sabedor de que ya no quedaban rivales en su categoría, se puso a trabajar para el cadete del equipo desarrollando un ritmo cómodo.

Emoción a tope: Dudas pero buenas sensaciones físicas.

A mitad de puerto, Josué, mi  compañero de equipo, en un rato puntual de desfallecimiento, perdió metros frente a nosotros, los cuales recuperó pronto con ímpetu, hasta el punto que con actitud valiente se situó en la cabeza y tras varios segundos logró escaparse. Mientras, yo seguía esperando que moviera ficha el contrario, que daba algunos signos de haberle pasado factura los esfuerzos anteriores.

Lejos de responder, cuando restaban únicamente dos kilómetros de subida para la meta y ya sin tener a la vista a Josué, me doy cuenta del desgaste evidente del corredor del Almacenes y entiendo que es mi momento. 

Acciono plato y sin siquiera mirar hacia atrás descargo toda la adrenalina que llevaba acumulando hasta ese instante, lo cual me permitió llegar hasta Josué, que venía con un tirón en el gemelo sufriendo y me decía que no podía seguirme.

De pronto me vi envuelto en un sueño: el corazón y los músculos a mil; los gritos de ánimo de Fernando, de mi hermano y de mi padre desde el coche del equipo; Javi que corría junto a mí a pie; y Pinito que rodaba disfrutando del instante.

El último aliento fue para levantar los pulgares en la línea de meta.


Esta noche después de recoger todos mis trastos de carrera: llantas, fundas, gafas,  abrigos, playeras, zapatillas... me ha dado tiempo de mirar con atención el maillot de Campeón de Canarias y he pensado con gusto que en breve me iba a dar una vueltita en bici para lucirlo.