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sábado, 2 de julio de 2011

EL CICLISMO DE CERCA. Y TAN DE CERCA!



Ten paciencia. Espera que te cuente un par de impresiones y te pongo abajo un enlace para que sigas viendo la segunda parte del Informe Robinson: Cerca del ciclismo.

La verdad que está guapísimo. A que sí? Lo he visto ya tres veces y aún se me ponen los pelos de punta de la emoción. Estaba en ello cavilando y consideré que si lo piensas bien y salvando las respetables diferencias de edad, kilómetros, capacidad de sufrimiento, profesionalidad,... Se trata del retrato cotidiano de lo que hace uno durante todo el día. Lo que pasa que en el caso mío, en plan doméstico, sin primeros planos con fondo desenfocado y sin banda sonora.


Después de ocho o nueve horas entre algodones, la musiquilla del móvil me despierta con una melodía, que  aunque suela cambiarla por las noches con cierta frecuencia para que me traiga a este mundo de la forma más angelical y relajante posible, por las mañanas inexorablemente se transforma en sintonía diabólica, estridente y puñetera. Con esa mezcla de deseos perturbadores, de ensoñaciones que aún zumban y de la entrada paulatina de las expectativas del día, me quito las telarañas del sueño en el baño.

 

Ya el estómago se ha desperezado y me toca a la puerta. Pongo en marcha el mp3 y le doy al "on" del pelador de frutas manual con cuchillo, del exprimidor de naranjas a partir de muñeca giratoria y de la tostadora que calienta las rebanadas sobre las que volcaré algo de mermelada. Termino preparando un bocata para el descanso en el instituto. Todo muy recomendable: Vitamina C, E, proteinas, hidratos de carbono, .....


Al salir del instituto y aunque haya llevado un tentempié generoso, el estómago aulla exigente otra vez. Hoy toca en el almuerzo pasta y algo de carne, con un yogurt de postre, que tengo series.  Dos horas en la carretera con entrenamiento y al llegar a casa me esperan las series de flexiones y de abdominales, para que ni el tronco ni la espalda se lleven disgustos por los kilómetros de bicicleta que la semana acumula.

No tardo mucho en ducharme con mi música otra vez y servirme una merienda pletórica de cereales. A llenar otra vez los depósitos musculares, ahora que son muy receptivos a recargarse. Mi padre esta semana lo pillé preguntando al oído de la cajera del Mercadona si no tenían tarjeta de cliente VIP.

Con las piernas en estado de queso ahumado, restan un par de horas para repasar un poco los libros de texto, hacer trabajos, tareas y abrir el tuenti para ubicarme en el mundo exterior. Por cierto ya se creó la página de los campeonatos de España de cadetes  2011, con los hoteles, perfiles de etapas, calendario de competición, ... En dos semanas estamos en Caspe, Zaragoza.

Los días de competición,  si son en la isla, en una o dos horas los hemos liquidado, pero si son en Tenerife, prepárate para necesitar tres horas en barco, una hora hasta el puerto y otra hasta el lugar de la competición. Horas y más horas desde el mediodía del sábado: hacia el alojamiento, hasta el lugar de la cena, desplazamiento a la carrera, al almuerzo, ... . No paras de hacer kilómetros, hasta llegar a casa el domingo por la tarde. Y no hay guagua desde luego, ni ducha, ni masajista esperando con sonrisa cariñosa en la habitación. Que va! Coche de equipo en el que nos apretamos equipajes, bicicletas, llantas, repuestos para previsibles averías, participantes, entrenadores y que adopta instantáneamente formato de vestuario, merendero, vehículo de avituallamiento o transporte.


Yo además añadiría al reportaje una cuestión importante y a la que no se alude sino puntualmente, la seguridad. No sólo en la carrera sino en los entrenamientos. Nos pasamos una parte importante del día entrenando en el medio más peligroso que existe en la actualidad, la carretera. Un medio en donde los accidentes y los resultados traumáticos son considerables y no me voy a poner en plan estadístico sobre la lesividad vial en la bicicleta porque seguro que algún padre va a pensárselo demasiado la próxima vez que haya que entrenar.  Somos uno de los usuarios más débiles en cuanto a seguridad vial, máxime si tenemos en cuenta que para el resto de deportes se suele  tender hacia un circuito cerrado en que se controlan las incidencias y en los que la ropa y los medios técnicos de seguridad, cascos, espalderas, ... han evolucionado acorde a las nuevas tecnologías. En el ciclismo en ruta lo que vale es el menor peso y el recorrido más espectacular. Los coches que pasan a velocidad junto a uno dando bocinazos, lo normal.

Otra cosas para añadir sería el  aspecto económico. Porque claro en un equipo pro, los gastos van por cuenta de la casa, pero en un equipo amateur como el mío tienes que encargarte tú mismo no sólo de la bicicleta, sino de su mantenimiento. Y en mantenimiento no sólo me refiero al mecánico y a los repuestos, que salen una pasta, sino hasta el masajista, el médico, la prueba de esfuerzo, el dietista, el biomecánico,... Y a mi hermano con su coche que lo tengo toda la semana que si la llanta, que si la cadena, que si los neumáticos, ...

Y a todas estas, mi categoría es de cadetes, los chiquitines del espectáculo en estas islas alejadas del mundo de las dos ruedas sin motor. El año que viene paso a juveniles y las horas de entrenamiento, de alimentación, de idas al mecánico y de carretera se doblarán. Habrá que hacer malabarismos para compaginar todo con los estudios, esos que previsiblemente me darán de comer.

Y pese a todo,  me he sentido genial al ver el vídeo, me brincan las endorfinas y me dan unas ganas tremendas de saltar sobre la bici y tragarme la isla a pedaladas al apreciar cómo voy recalando a este deporte apasionante, en el que descubro amigos, alegrías y las motivaciones que suponen un reto decisivo.

Aquí el enlace de la segunda parte. Que lo disfruten!!!! .

martes, 29 de marzo de 2011

BICIREXIA. Test de detección y nota informativa


Hola, me llamo Héctor y soy biciréxico.


Hace un par de días, después del almuerzo comencé a notar los síntomas. Quizás los efectos de una mala digestión, o tal vez algún extraño mensaje del cerebro me hizo caer en la cuenta de que, pese a lo que estaba lloviendo, con la alerta de algún color, que aún no entiendo anunciada en la tele, con el cuerpo deseando meterse en la cama y despertar al día siguiente, con mi padre previniéndome si estaba loco, y yo, sin embargo, erre que erre, me estaba poniéndo el culote, el chubasquero, el abrigo, el pasamontañas, ….  para pasar arriba en la cumbre dos horas de entrenamiento sobre la bici.  
Según regresé tuve que calentarme bajo la ducha un buen rato para reaccionar. Después del bocata, el tazón de cereales generoso y la sonrisa en mi boca por haber cumplido al pie de la letra el esfuerzo programado, aunque con las piernas al queso, me puse a indagar en el google. Estaba convencido de que tenía que existir algún dato sobre la enfermedad que me parecía padecer.
Tras un rato de búsqueda, encontré el test y ahora reconozco sin dudarlo el nombre de mi enfermedad: Obsesión maniática por la bicicleta, BICIREXIA. Pongo a continuación el test de sintomatología obtenido de una novedosa enciclopedia médica, por si alguien aún pudiera evitar sus efectos y  le quedara tiempo para buscar ayuda profesional, inexcusable si contesta más de diez afirmativamente:
1.- Tus mejores amigos los sábados y domingos salen en bici, después de llevar toda la semana sobre ella. Nunca es suficiente.
2.- En tu Cumpleaños, Reyes, Papá Noel, Fin de curso, … no hay más regalos que algo para la bici. Siempre te faltan cosas.
3.- En el Tuenti y el Facebook aparece una foto no con tu novia. ¿Sabes con quién no?
4.- No miras a la chica de tu compañero, pero no dudas en mirarle la bici y decirle con sinceridad hasta acariciándola, guauuuuuuuu!
5.- Si vas de viaje, te la llevas.
6.- Desayunas, almuerzas, meriendas, cenas, duermes vives y hasta vas al baño para dar el máximo sobre la bicicleta.
7.- No hay playa ni piscina salvo en pretemporada, no importa ni el calor, ni las ganas, ni que vivas en Canarias.
8.- Si vas al médico te asustas, y no porque puedas tener una enfermedad, da igual, sino porque no puedas mañana salir a rodar.
9.- Te puedes olvidar de las fórmulas de mates y física, de hacer la tarea, pero nunca nunca de los kilómetros hechos durante la semana, series, ritmos, pulsaciones, ….
10.- Tus conversaciones con tus amigos, por teléfono y en el tuenti son sobre ciclismo. Lo demás no tiene sentido y te aburre.
11.- No te interesa la Liga de fútbol, pero sigues al minuto el Tour, el Giro, La Vuelta, la París Niza, la Milán San Remo, la Tirreno Adriático, el Giro de Cerdeña, la Vuelta a Murcia, ...
12.- A lo mejor se te ha pasado de largo el nuevo iPhone, pero sabes los precios de cada uno de los componentes, marcas y modelos en todas las tiendas de ciclismo de la isla y de la red.
13.- Eres el frikie de la clase, ni sales los finde, ni quedas con pibas, ni comienzas la semana hablando de Mourinho o Guardiola.
14.- La geografía a lo mejor no es tu fuerte, pero conoces todas las curvas y el nivel de las pendientes del Tourmalet, el Alpe d’Huez, Angliru, Peña Cabarga ….
15.- Muestras siempre en la cara un moreno bici, moreno solo en los huecos que dejan las tirillas que agarran el casco.
16.- Tus padres, tus tíos, tus abuelos, saben que si te quieren ver brillar los ojos, te tienen que hablar de ciclismo.
Lo peor de esta ciclismanía o bicirexia no son sus mutaciones, como la mountain bike-rexia, la descensorexia o la ciclo-crossrexia, ya de por sí chungas, sino cómo se transforma y cronifica a lo largo de toda la vida del ciclista. Por ello es fácil ver gente de más de cuarenta y cincuenta  años que aún continúan bicirexiados en sus distintas variantes: siguiendo a los hijos en las carreras, entrenando ciclistas, organizando clubs, escuelas o pruebas, arbitrando, vendiendo bicis, arreglándolas, o lo que es peor, jalando del par de ruedas con cadena en formato de máster.  No hay esperanza, no existe tratamiento, es un mal que hasta algunos en el colmo de la justificación niegan su existencia y lo llaman: Pasión por la bici. ¿Y si lo llamamos obsesión? ¿Hay más bicirexiados?

jueves, 24 de marzo de 2011

Un día sin Pinito


Este sábado pasado tuvimos la cabeza en otra cosa distinta al  ciclismo. Se planteó entre la familia BICITEL aprovechar las fechas y disfrutar de una alternativa carnavalera, escapando de esa obsesión que acapara nuestra vida, la bicicleta. 

Pinito se quedó en casa y me disfracé! No soy muy carnavalero, lo confieso. Pero, esta vez, como iba arropado con mi grupo de amigos, me animé. La ocasión pintaba muy bien. Se había elegido por ser el sábado libre de competiciones la Cabalgata del Carnaval de Vecindario,  unos carnavales que no albergan tanta gente como los afamados y con solera de Maspalomas y Las Palmas.

Para la ocasión disponíamos de una carroza de lujo, música, bebidas, comida y creatividad a tutiplén. Las  risas estaban aseguradas.

La gran mayoría de nuestra carroza se disfrazó de enfermeras, otros, Ñito incluido, aprovecharon para dar libertad a sus "locas" cualidades femeninas, yo me sumé al grupito que decidimos ir de "Bebés": blusa blanca con calzoncillo largo adornados de un babero, una chupa, un biberón y un pañal con pegatinas de Hello Kitty, Bob Esponja y Winie the Pooh. ¿A que estábamos monos?

Entre las ocurrencias graciosas de todo el mundo, los bailoteos y las ojeadas a las guapas e imaginativas niñas, pasamos un ratillo gracioso.  

Al día siguiente se me pegaron las sábanas y tuve que localizar a la peña ciclista en ruta, pero aún así tuvimos tiempo de comentar  las jugadas del día anterior:
Fernando, nuestro presi, se quejaba todavía del dolor del pisotón de mi hermano Aristides entre los para y arranca de la guagua que utilizamos de carroza. Javi recordaba que el desespero juega malas pasadas y que no había que bailar con la primera que se te presentaba, mucho más si estaba tan entrada en carnes. David (Montero) era de la opinión contraria, para él, no había que dejar escapar ninguna posibilidad cuando se trataba de bailar con una chica.Yelco que a pesar de las pocas fiestas a las que había ido se le notó que estuvo en su salsa, comentaba lo bien que se lo había pasado. Josué, lo guapo que le quedaba el pañal, que siempre parecía que se le caía.

Entre todos pasamos un buen sábado de carnaval hasta que tocó descansar para dar tiempo a las bicis y no se nos mosqueasen de tanta cháchara y juerga  carnavalera.


miércoles, 2 de marzo de 2011

A PINITO

Nunca antes habían estado tan espectaculares las carreteras en Gran Canaria. Son las de siempre, pero algo ha sucedido en mi retina que ha pintado los márgenes de verde. Las cuestas ya no son tan pindias o empinadas. Las curvas sin peralte, bromas del trazado. Los baches, no existen... Parece que más que rodar, surfeo sobre la carretera. Me siento  feliz  y seguro.
Me preguntaba que sería eso que llaman la mayoría AMOR. Me planteaba si eso que me resultaba extraño, algún día me pasaría a mí. Ya no tengo dudas. Después de más de dos meses la volví a ver. Qué guapa es!!! Me sentí pletórico por estar junto a ella.
A Pino la conocí este invierno, a las afueras de Pamplona, junto a mi padre y algunos amigos. En una nave fría, con el madrugón y los kilómetros acumulados por el viaje desde Cantabria, nos presentaron a Pino y su famosa familia.
La abuela de Pino, italiana y célebre por sus salidas con Indurain,  que conocía por fotografías, se encontraba a la entrada. Ni le hablamos ni nos habló. El tiempo tiene quizás esas cosas. Ya dentro, a un lado de la estancia, entre estanterías y apoyada despreocupadamente en la pared, junto a todas sus hermanas, Pino ni siquiera me llamó la atención. Pero al salir del grupo y moverse con sus gestos propios, algo me sucedió. Tal vez el brillo de su estudiado maquillaje, quizás sus llamativas curvas, o simplemente los andares acompasados producto de su Tour por París.
Lo cierto es que se ha venido a Gran Canaria definitivamente conmigo. Llevamos varios días juntos y parece que siempre hubiera sido así. Desde nuestra primera salida, a Guayadeque, sentí que a Pino y a mí no nos hacían falta las palabras. Están de más, y nos entusiasma pensar en nuestro futuro en compañía.
Ya no me quedan dudas: Mi corazón marcha a ritmo de pedal!!!!


viernes, 28 de enero de 2011

CARNE DE ASFALTO

Ya estamos a una semana de acabar en Gran Canaria la pretemporada 2011 de ciclismo. Ese tiempo entre temporada y temporada.
Según los que saben, hay que procurar un buen descanso sin perder la forma. O sea, que tienes que aflojar, pero sin pasarte, pues se necesita un mínimo desde el que podamos estar preparados para las carreras ciclistas del siguiente año.
Para eso, hay dos cosas que hemos ido teniendo en cuenta:
1.     La preparación física. Entre el machaque del año anterior y el machaque que está por venir, el cuerpo necesita una intensidad de entrenamiento baja-media, entre un 50% y 70% de la frecuencia cardíaca máxima.
2.     Y la motivación psicológica. Nuestra cabeza necesita renovar la ilusión por coger la bicicleta después del stress acumulado de la temporada anterior. Lo que solemos hacer son actividades aeróbicas que no sean ciclismo: nadar, correr, raquetas en la playa...
Precisamente este diciembre pasado, aprovechando mis vacas en Cantabria me fui con el equipo de Corrales de Buelna, el PIÉLAGOS, al campeonato regional de Asturias de Ciclocrós, en el Parque de Los Pericones, Gijón. Me pareció que era una ocasión especial para pasármelo bien haciendo algo totalmente nuevo, en la que además de ponerme en forma, lograría algo más de técnica en la bicicleta, que nunca viene mal.
Pensé que la cosa iría sobre ruedas, pero me encontré con algunas sorpresas en el recorrido de casi tres kilómetros que tuvimos que repetir en cuatro ocasiones.
Por un lado el FRÍO. No me termino de acostumbrar a que se pueda vivir a menos de cero grados de temperatura y mucho menos correr en bici. Me di cuenta que era de los pocos que en la carrera iba totalmente forrado de ropa. Lo que eché de  menos el pasamontaña!!!
El BARRO. Hay que conocer muy bien las técnicas de esquí sobre la bici para el barro. Sobre todo si vas con cierta velocidad y en pendiente. Y lo bonito que queda el barro sobre la ropa, las manos y dónde te pille!!!
ESCALERAS DE CEMENTO. Llego a saber cuándo comencé en esto del ciclismo que había que ponerse la bici al hombro y subir escaleras, y me da que hubiera desertado a la primera. Me acordé entonces un ratito del que había diseñado el recorrido.
ARENA. No todo iba a ser malo, al menos recordaba la playa cada vez que tenía que ponerme otra vez la bicicleta al hombro para pasar aquel campo de batalla.
EL CÉSPED.  Te dices: pues mira que bien, menos barro. Y te encuentras con que te has engañado. Se trata de una alfombra de velcro verde sobre el suelo, que agarra las ruedas de la bicicleta como si estuviera contentísima de comérselas.
Al final, pese a constatar que soy únicamente carne de asfalto, muchas risas, el cuerpo satisfecho del esfuerzo y la sensación de que ha sido una pequeña aventura entre amigos.
Y porque una imagen vale más que mil palabras, dejo aquí las fotos de la aventura, y aprovecho para presentar a mis amigos del EQUIPO PIÉLAGOS.

domingo, 23 de enero de 2011

Reconocimiento a Ñito



 

Ñito y Elena

     Esta semana el Ayuntamiento de Telde ha reconocido el trabajo y la dedicación de nuestro entrenador de ciclismo, Antonio Rivero, Ñito para casi todos.
    Al reconocimiento por su trayectoria en Telde, al que se suma el de toda la familia del ciclismo canario, quiero añadir un amasijo de foto y palabras para dedicarle un trocito de mi sencillito espacio digital, en el que comienzo mí aventura bloggera a golpe de teclado y ratón. 
   Haciendo memoria entonces, recuerdo algunas experiencias, aunque intentaré no ponerme muy ñoño ni muy pelota.
  Hace algún tiempo, creo que más de diez años, comencé en el Club Escuela Bicitel de Telde, Ñito fue quien me enseñó a montar en bici: "Tranquilo Héctor que yo te llevo agarrado" y me iba poco a poco soltando la bici sin que me diera tiempo a vigilarlo con el rabillo del ojo. Con el paso de los años, ha sido Ñito quien se ha hecho cargo de que tuviera una bicicleta en condiciones para mis participaciones en las carreras y en los entrenamientos. Y no sólo se trataba de la mía, sino que conseguía una a todo aquel que no tuviera medios en la Escuela de Ciclismo. Ñito es también el que se encarga de llevar a cabo el mantenimiento de las bicicletas durante todo el año, aquí no hay vacaciones, de escuchar nuestras quejas, de organizar excursiones, convivencias, viajes...
   En las carreras, durante los sábados y domingos, sigue contando si es preciso con su padre, Antoñito, su madre, sus amigos, y hasta con Elena, su novia, ya sea descargando bicicletas de la furgoneta, alcanzando bocadillos a todos nosotros, e incluso en más de una ocasión, regulando el cruce de ciclistas en una carretera mientras se llevan las broncas de los conductores.
   En las competiciones, aquí o en Tenerife, es quien pese a que el resultado no sea todo lo bueno que uno espera me comenta, "Muy bien Héctor. Ya verás cómo la próxima vez será mejor."
   Recapitulando en este momento las cosillas que consigo recordar, que segurísimo hay más, y el tiempo utilizado, que no han sido ni días ni semanas, sino más de diez años, pienso que no todo el mundo estaría dispuesto a tanto por tan poco y, es cuando me doy cuenta de su labor y reconozco su desinteresada tarea. 

 Ñito ..... Muchas Gracias por todo!!

lunes, 17 de enero de 2011

Enlace a Ciclismanía

Vamos a crear un enlace a Ciclismanía, nueva web de ciclismo que espera aportar un enfoque nuevo al mundo del pedal, mediante noticias, entrevistas y la participación de todos los aficionados a este deporte.